Sucesos, Vida de Fe y Cristianismo en Honduras

sábado, 4 de diciembre de 2010


El secreto de la berenjena

Yo se que algunas veces peco de ser un poquitín exagerado, pero juro que lo que les voy a contar es cien por ciento verídico.

Hoy por la tarde al llegar, sentí un sabroso olor a guiso. Entré a la cocina cuando mi madre cocinaba, y ante el tentador aroma me serví un gran plato de berenjenas en salsa, me senté a la mesa y procedí a devorarlas. Confieso –y así se lo dije a mi madre- que esas eran las berenjenas más sabrosas que había probado en mi vida. El sabor era entre dulce y ligeramente ácido, pero con un toque especial almizclado y ligeramente fermentado.

Intenté por unos instantes arrancarle la verdad a mi madre sobre el secreto de aquella salsa de berenjena digna de reyes. ¿El secreto está en los tomates? ¿O en algún proceso en el lavado de las berenjenas? ¿O quizá en el proceso de cocción? ¡Ajá! Ya sé -le dije-, el sabor es a una clase de vino con especias extrañas. En algún lugar de Europa había degustado algo similar.

Un rato después pasó mi hermano por la cocina y oyó algo de la plática. ¿Cierto? –dijo-. Yo también le dije a mi mamá que esas eran las berenjenas más asombrosamente sabrosas que había probado en la historia de mis días-. Mi madre entonces nos dijo que ella no había comido pues no le habían gustado. Después de intentar en balde arrancarle el secreto de aquel formidable sabor, ella por fin lo confesó: “Mientras buscaba en la refrigeradora los ingredientes me topé con un queso que ya estaba algo pasado, o sea juco. Para no botarlo, y como el fuego mata todo, decidí ponérselo a la berenjena. Yo no comí porque no me gustó ese saborcito.”

¡Increíble!

La mentira y el engaño

La mentira es mala. En diversos pasajes de la biblia se nos indica que el diablo es mentiroso, y que la mentira es una muestra de un corazón impuro. Sin embargo en castellano, mentira no es exactamente un sinónimo de un acto mucho más execrable: el engaño. Porque hay mentiras que no dañan, ideadas únicamente para esparcir una semilla de humor entre nuestros congéneres.

-Mr. President, do you know
Monica Lewinsky? -Can´t recall
Así, si durante una conversación –como me pasó hace unos días- yo digo que mi tío suele comerse un plátano maduro acompañado de una botellita de aguardiente, los contertulios me quedarán viendo asombrados para luego reír al enterarse de que se trata de un simple chiste. Y si no captaron el chiste y me reí yo solo debido a mi incomprensible sentido del humor para luego avergonzarme, lo mismo da. Solo lo hice para verme gracioso ante mis amigos y que así me tuvieran un poco más de aprecio, ya que casi todo el mundo aprecia las payasadas. A nadie le importa si es verdad o mentira que mi tío sea un borrachín que le gusta el guaro. Es más, dudo que a los que me escuchan en ese instante les importe un soberano pepino si tengo tío o no.
Que quede claro. Yo no fui, fue Teté
Cosa muy diferente es el engaño. El agravante del engaño sobre la simple mentira es que, un ser humano puede decir siempre la verdad siguiendo los preceptos bíblicos al pie de la letra, y aun así engañar. O sea que el engaño puede quedar impune. El engaño es crear una ilusión de realidad en el otro mediante diferentes técnicas que no necesariamente recurren al proceso de mentir.
A modo de ejemplo, si llego tarde a mi trabajo y le indico a mi jefe que se me desinfló la llanta del carro, no estaré mintiendo, pero estaré engañando a mi jefe haciéndole creer que mi llegada tarde se debió a la llanta baja cuando el verdadero motivo es que me vi envuelto en un severo ataque de perezitis aguda. Es decir, la cama no me dejaba levantarme.
¡Gané, gané!!!!
Claro, como soy muy listo y además no soy mentiroso, me cuido de no especificar que llegué tarde por la llanta baja. Solo entro con cara de buey llegando al matadero, con paso rápido que denote mi urgencia en llegar a mi puesto de trabajo, espeto un “¡Ay Dios mío, que tarde es ya!,” procedo a decir luego: “la llanta de mi carro estaba baja” –lo cual es cierto, aunque no tan baja-, y a continuación me pierdo aceleradamente de la vista del jefe.
Si usted reflexiona detenidamente, es posible aplicar el engaño en casi cualquier situación sin necesidad de recurrir a la mentira, y este hecho es ampliamente conocido entre los vendedores de carros, los actores profesionales, los diplomáticos y la mayor parte de los políticos, aunque a decir verdad, estos últimos no necesitan del engaño: mienten descaradamente a sabiendas de que el pueblo lo sabe, y eso no es engaño. Ya los políticos no engañan a nadie, y aunque lo saben, siguen mintiendo tan solo para no perder la costumbre (Ay, que enredo).
Ya no engañen
Una persona, aunque no mienta, puede ocultar la verdad detrás de los gestos o de elementos clave en la información omitidos intencionalmente en la conversación. Aunque desde luego, el vehículo apropiado para que surta efecto el engaño es una mentira muy bien manejada.
Para concluir, no se aproveche de los enredos lingüísticos. No mienta, y si miente, no engañe. Por fortuna ahora tenemos a Wikileaks, que se encargará de sacarle los "trapitos al sol" a todos esos engañadores profesionales. Saludos. 


Mirar, nosotwas sewr buenas amigos.
Yo conocewr Pepe en Olancha... Yo dar Bagels
y el darme rosquillas y vino cojol







sábado, 16 de octubre de 2010


La guerra de los sexos: mi experiencia en clases de discipulado

Maestra de la clase: "Esta clase me gusta porque es entretenida. Hay muchísimas alumnas para conversar"

Hoy les quiero contar los acontecimientos en mi clase de discipulado en mi iglesia.
Mi esposa y yo cursamos el quinto nivel (último) de discipulado en donde hay 10 mujeres y únicamente 3 hombres. Yo me preguntaba el motivo por el cual los otros dos varones asisten poco a la clase, y cuando lo hacen se sientan atrás en el lugar más oculto posible. Aunque la respuesta es obvia no fue sino hasta hoy que caí en cuenta de que se trata de una suerte de “sabiduría masculina.”
Todas hablan a la vez. ¡Y se entienden!
Hoy, yo fui el único varón. Casi desde el inicio de la clase pude sentir un ataque continuo e implacable contra mis congéneres ante el cual yo me hacía “como el que no estaba allí”. O sea, en buen hondureño, “me hacía el loco.”
Cuando hablaban de la humanidad, si el comentario era positivo se referían al “ser humano.” Si el comentario era negativo decían simplemente “el hombre”. Me comprenderán mejor con un ejemplo. Es “el hombre” -hablando así por respeto al género masculino según ellas- el que está caído por el pecado en el Edén, pero es el “ser humano” el que es salvo por la dispensación de la gracia.
Claro, las hermanas hablan así de manera automática, por la fuerza de la costumbre y ni siquiera se dan cuenta. Se les olvida que fue Eva la que le prestó oídos a la serpiente y que el verdadero pecado del pobre mandilón de Adán es no haberse puesto los pantalones (literalmente, pues usaba hojita de parra) para decirle a Eva que aquello no estaba bien.
Cuando yo esgrimo este argumento mi esposa dice que la culpa fue de Adán por haber dejado sola a la mujer. “Siempre los hombres de infieles y aventureros,” me dice a lo cual yo contesto: “Pero pero, si en ese tiempo no había más mujeres.” Y ella replica que Adán debió haber andado cuenteándose a la mona, pero que ese Adán no se la hace… ¿Ven? Con ellas no se puede. Siempre es el hombre el culpable de todo.
"Los hombres no sirven para encontrar parqueo en el mall"
El ataque continuó durante la siguiente media hora y frecuentemente miraba algún dedo señalador apuntado sobre mi humanidad. Después de unos instantes yo estaba encorvado sobre mi silla con la cabeza gacha y casi metida entre los hombros, como las tortugas cuando se asustan. Debieron haber “olido” el miedo en mí porque entonces se recrudeció la embestida.
Afortunadamente la discusión derivó hacia la manera en la que conducen. Todas estuvieron de acuerdo en que debían orar mucho pidiendo sabiduría para poder conducir adecuadamente. La hermana Tahína ora: “Señor, que cuando me cruce en rojo un semáforo te pido que no venga carro.” Y así por el estilo. A mí se me erizaron los pelos al saber de esa amenaza en las calles. Ahora ya saben. El peor peligro en las calles de San Pedro Sula no son las maras o el crimen organizado. ¡Es la hermana Tahína al volante! Cierto que Dios hace milagros, pero la oración de las mujeres es exigirle mucho al Creador.
Muchas veces quise participar en las discusiones pero invariablemente la mano se me entumecía de tenerla levantada. En un momento una ráfaga de creatividad me invadió y se me ocurrió algo. Propuse que en los restaurantes y otros establecimientos colocaran dos tipos de sillas: un tipo –el normal- para los hombres y otro para las mujeres. Este último deberá incluir una especie de segunda silla pegada a la primera para que las damas puedan almacenar su enorme cartera en ella. Este comentario surgió de mis observaciones con respecto a los hábitos de las féminas, quienes necesitan de dos sillas a donde quiera que vayan. El comentario me valió la benevolencia de algunas con lo que pude tener un respiro.
¡Que lo linchen, que lo linchen!
Después de aproximadamente sesenta angustiosos minutos, las mujeres de la clase comenzaron a ejecutar un arte que dominan con maestría: hablar todas al mismo tiempo. Desde luego que yo no entendí casi nada. Por un momento me pareció estar en el día de Pentecostés escuchando innumerables lenguas extranjeras. Después de un gran esfuerzo logré captar algunos párrafos que les muestro.
Una decía: “Si si claro y entonces me llevó el cerdito que estaba bien bonito asadito y con todo y su hociquito pero yo no como cerdito entero porque me parece que me está observando con sus ojitos diciéndome -en este momento la hermana hace una pausa para inspirar y luego continúa- no me comas pero la verdad como va a hablar el cerdo si tiene una manzana en la boca…”
"Vamos a la casa a ver si nuestros esclavos están cuidando a los niños"
Otra decía: “unos amigos se endeudaron con 500,000 dólares y dijeron que era de bendición, pero como va a ser de bendición si después tuvieron que trabajar los fines de semana para pagar el carro comprado con los 500,000 que al final no pudieron pagar… Creo que se fueron mojados para los Estados Unidos…
Este esclavo de su mujer dejó la escoba para la foto...
No recuerdo muy bien un par de conversaciones más. Casi al final de la clase entró la directora del discipulado quien procedió a regañarnos no recuerdo por qué, pero creo que fue a mí principalmente por ser hombre. Solo recuerdo que nos dijo que como había un hombre en el grupo (como si fuera un virus contaminante o algo así) entonces iría ella personalmente a cuidarnos en los exámenes. Yo, me volví a “hacer el loco” y me puse a tomar fotos. 
Mas esclavos de las mujeres...
Al final de la clase oramos para despedirnos. Yo oré: “gracias Señor por ayudarme a sobrevivir un día más…”
¡Yo les pondré el examen personalmente!!!!! Bwa ja ja ja ja. 
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viernes, 17 de septiembre de 2010


Habilidad natural

Quiero referirme en esta ocasión a la increíble capacidad del hermano Marvin para comer pescado. Ya había oído sobre la habilidad de algunos habitantes de la costa para separar la carne del hueso, pero confieso que llegué a creer que se trataba de leyendas urbanas, una especie de mito de los pescadores.
Sin embargo, y como demuestro a continuación en estas fotos, no se trata de ningún mito. El hermano Marvin se comió un pescado de tres libras en un tiempo aproximado de 10 minutos, levantando a cabeza ocasionalmente para respirar. Comenzó con el cuerpo, y después de acabar con cada átomo de tejido blando procedió a comerse la cabeza. No se salvó nada.
Lo increíble del caso es que todo el procedimiento anterior lo realizó sin desarmar el esqueleto. Cada hueso, cada espina en su lugar, como si se tratara de un fósil del pleistoceno perfectamente conservado después de quedar enterrado en la lava.
Bien. Como dicen, una imagen habla más que mil palabras, y aquí le muestro la evidencia.  

Marvin muestra su trofeo 

¡Pobre pecesito! Nunca se imaginó ser el almuerzo de Marvin.

¿Fósil del pleistoceno, o pescado recién comido? Juzgue usted. 
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viernes, 3 de septiembre de 2010


Edwin, a secas

Por: Edwin
Un día no hace mucho me encontré con un amigo de la infancia al que no miraba desde hace bastante tiempo y al que, según me enteraría, le gusta leer lo que escribo. Después de un efusivo abrazo me dijo:
-Edwin, contestame una cosa. ¿Por qué cuando escribís algo lo firmás como Dr. Edwin Francisco Herrera Paz? ¿No sería mucho más práctico y sencillo firmar simplemente  Edwin Herrera? Total, así es como te hemos conocido desde siempre. Imaginate que lo que escribís algún día adquiera fama. ¿Quién se va a acordar de ese nombre tan largo?
Además, tu nombre con todo y apellidos, no solamente es largo sino de lo más común que pueda existir en esta tierra. Verás, hay nombres largos pero raros y difíciles de olvidar. ¿Cómo se llamaba aquel rey de la Biblia? El que se puso a hacer guerras de lodo con los puercos. Mmmm, ¡ya! Nabucodonosor. Ese sí es un nombre elegante-.
Después de tragar saliva y poner cara de chucho* apaleado le dije tratando de excusarme: -Mirá, lo que sucede es que he decidido honrar los apellidos de mis dos padres. En España y en Latinoamérica es común la utilización de ambos apellidos, con el del padre generalmente de primero, y luego el de la madre. Claro, hay algunas excepciones, como en Brasil, en donde el de la madre es primero-.
Mi amigo, con cara de incredulidad me respondió: -Bueno, es una explicación acomodada, para salir del paso. Pero te voy a dar el beneficio de la duda-.
Yo, un poco más desenvuelto le continué explicando: -Bueno, yo sé de nombres verdaderamente largos. Sé, por ejemplo, de un fanático de las películas de James Bond (el famoso agente secreto 007 al servicio de la reina) que se cambió el nombre a “James Dr No From Russia With Love Goldfinger Thunderball You Only Live Twice On Her Majesty’s Secret Service Diamonds Are Forever Live And Let Die The Man With The Golden Gun The Spy Who Loved Me Moonraker For Your Eyes Only Octopussy A View To A Kill The Living Daylights Licence To Kill Golden Eye Tomorrow Never Dies The World Is Not Enough Die Another Day Casino Royale Bond”. Es decir, su nombre recopila todas las películas del mencionado personaje. No creo que haya en el mundo un nombre más largo. 
¿Sabías que en Europa algunas familias, como muchas pertenecientes a la realeza, continúan con la antigua tradición de utilizar todos los apellidos de todos sus ancestros? ¡Esa sí es gente con pedigrí! ¿Te imaginás utilizar 20 apellidos diferentes? Si yo utilizara todos los apellidos de los ancestros que conozco, no pasarían de cuatro y me firmaría “Edwin Francisco Herrera Doninelli Paz Guerra.”
Otros se ponen todos los nombres de sus ancestros. Muchos intelectuales y artistas famosos lo han hecho, ya que esa ha sido la tradición. Para el caso, ¿Sabés como se llamaba el padre del positivismo que actualmente conocemos como Augusto Comte? Nada menos que Isidore Auguste Marie François Xavier Comte-.
En ese momento ya había captado la atención de mi amigo, y entonces me preguntó: -¿No crees que es la madre la que se merece el primer apellido? O sea, la madre es segura, mientras que el padre… -
-Claro, en eso tenés razón. Los genetistas decimos que de la madre no se duda. Además, la madre proporciona a la descendencia una mayor cantidad de material genético. A los varones les da el cromosoma X, que tiene una cantidad mucho mayor de genes que el cromosoma Y, transferido por el padre. También es la madre la que proporciona al hijo el material genético que se encuentra en las mitocondrias. Definitivamente la madre se merecería heredar el primer apellido-.
-Bueno, Edwin. Casi me has convencido. Pero ¿por qué usas el “Dr.” Antes de tu nombre? ¿No es eso un poco pretencioso-?
-No, lo que pasa es que la gente me conoce como El Doctor. Tengo ese problema. Donde quiera que vaya e independientemente del grupo al que pertenezca, se refieren a mí como  “El Doctor”, como si ese fuera mi nombre. A este fenómeno no le he encontrado explicación. Generalmente, pocos recuerdan mi nombre de pila. Puede haber en el grupo otros médicos a los que la gente se refiere como el Dr. Fulano de tal, pero a mí me conocen simplemente como “El Doctor”, algo sumamente extraño y a veces incómodo pues me parece que están hablando de mi como si se tratara de algún científico loco tratando de conquistar al mundo. Entonces, como no sé si la gente que lee lo que escribo se acordará de mi nombre le agrego el Dr., para que cuando esto pase hablen del “último artículo del Doctor”-.
Me despedí de mi amigo quien quedó satisfecho con la explicación (creo). Sin embargo debo reconocer que yo no me convencí para nada a mí mismo, y es por eso que decidí firmar de hoy en adelante como “Edwin”, a secas :(
*Chucho: Apelativo de cariño con el que nos referimos los hondureños al mejor amigo del hombre: el perro.
Lea también:

lunes, 23 de agosto de 2010


La lógica a los ocho años




A continuación les relato una corta plática que sostuve con mi hija de 8 años hace unos minutos.
Hija: Papá, ¿puedo ir al gimnasio?
Yo: Si, cuando tu mamá venga.
Hija: ¿Qué está haciendo?
Yo: Comprando los libros de la escuela. Tú y tus hermanos comienzan las clases la próxima semana.
Hija: ¡Que aburrido!
Yo: ¿La escuela te parece aburrida? ¿Sabías que en nuestro país hay muchos niños que no pueden ir a la escuela?
Hija: Me gustaría ser uno de esos niños.
Yo: ¿Queeeeee?
Hija: A mis hermanos no les gusta la escuela. Yo no creo que haya algún niño al que le guste la escuela. ¿A ti te gustaba la escuela cuando estabas pequeño?
Yo: Eeeeeh, si. Bueno, realmente no.
Hija: ¿Ya ves que ni a ti te gustaba? Creo que al único que le ha gustado la escuela es al que la inventó. ¿Tú sabes si el que inventó la escuela era chiquito o grande?
Yo: Ya estaba grande, creo.
Hija: Pero el que inventó la escuela no sabía nada –en ese momento mi hija hace un gesto de ¡obvio y lógico, papá!
Yo: No te entiendo
Hija: Él pobre nunca tuvo una escuela a donde ir.
Yo: Mmmm, buen punto…

jueves, 22 de abril de 2010


No estás deprimido

Este vídeo me pareció tan bueno que decidí aprehenderlo, apropiarmelo y luego compartirlo con usted. Espero que lo disfrute.

lunes, 12 de abril de 2010


Las relaciones son los puentes de Dios
































Por: Edwin Francisco Herrera Paz
Pienso que la entrada anterior de este blog denominada "Puentes", una metáfora en la que muestro al Maestro Jesús nuestro Señor como constructor de puentes, merece una explicación mas a fondo, y aquí se las ofrezco.
En el mismo instante de la creación –el llamado big bang por la física moderna- toda la materia y la energía se encontraban en un estado de infinita densidad. Las cuatro fuerzas de la naturaleza (fuerza fuerte, fuerza débil, fuerza electromagnética y fuerza gravitacional) formaban una única superfuerza. A medida que el universo se enfriaba antes del primer segundo, la energía se condensó en un plasma de partículas (fermiones y bosones). Los fermiones se diferenciaron en electrones y quarks (y otros). Los quaks se relacionaron de a tres para formar protones y neutrones, los que a su vez se relacionaron con los electrones para formar átomos de hidrógeno.
Después del primer segundo de la creación el universo ya contaba con las leyes fundamentales que lo regirían. Las cuatro fuerzas se separaron para dominar diferentes escalas espaciales. Poco a poco, los átomos de hidrogeno se fusionaron para formar átomos de helio. Los átomos de helio e hidrogeno que formaban las nubes de polvo se relacionaron para formar conglomerados que se condensarían y formarían las estrellas de primera generación. Las estrellas se relacionaron entre sí para formar galaxias, y dentro de cada estrella la complejidad de las relaciones de las partículas subatomicas fue en aumento hasta formar elementos más pesados, incluidos el oxigeno, y el carbono.
En las estrellas y planetas, los átomos se relacionaron entre sí para formar compuestos químicos, como el metano y el dióxido de carbono. En la tierra, los compuestos químicos se relacionaron para formar motores moleculares, los que a su vez se relacionaron para formar pequeños aparatos con funciones especiales, los que se relacionaron para formar células. Las células se relacionaron para formar organismos pluricelulares simples. A medida que aumentaba la complejidad de las relaciones celulares, diferentes partes se diferenciaban para constituir órganos, los que se relacionaban para formar organismos complejos. Los organismos complejos llamados humanos se relacionan para formar instituciones, las que a su vez se relacionan para formar sociedades complejas.
Cada una de las cuatro fuerzas cumple su función en el universo, relacionando la materia de diversas formas: las fuerzas débil y fuerte a nivel atómico y subatómico, la fuerza electromagnética a nivel molecular, y la gravitación a nivel estelar y galáctico. La acción de todas las fuerzas está orquestada para formar complejidad, para organizar la materia en diferentes niveles.
Los seres humanos se relacionan de diferentes maneras, sin embargo el amor y la cooperación son las relaciones que nos aglomeran para formar familias y tribus, y de allí en adelante corporaciones, barrios, ciudades, países y comunidades de países. Las relaciones son muchas veces más importantes que los individuos, ya que forman la estructura, el andamio en el que se desarrollan los sistemas. Los individuos son efímeros, pero las relaciones mantienen la identidad de los miembros aunque estos, con el tiempo, ya no sean los mismos. Por eso el principio enseñado por Jesús a sus discípulos: Ámense los unos a otros como yo los he amado (Juan 13:34). Jesús sabe de la importancia de las relaciones pues el universo de su padre está construido de ellas.
¿Y que son las relaciones sino puentes? El hacedor del universo es un constructor de puentes. Puentes que forman la materia, las estrellas, los planetas y galaxias; puentes que forman vida y complejidad, y puentes de amor, aceptación, tolerancia y perdón. Jesús vino a esta tierra hecho hombre para que recuperásemos nuestra relación con el Padre. Es decir, construyó un puente entre el Padre todopoderoso y nosotros, humanos simples, mortales, imperfectos y caídos.
Por eso las relaciones son puentes: los puentes de Dios.

sábado, 3 de abril de 2010


Puentes

hombre, pasadizo, selva


Por: Edwin Francisco Herrera Paz

La habilidad para diseñar y construir puentes es una maravillosas características del ser humano. Wikipedia define el termino puente como una construcción, por lo general artificial, que permite salvar un accidente geográfico o cualquier otro obstáculo físico como un río, un cañón, un valle, un camino, una vía férrea, un cuerpo de agua, o cualquier obstrucción.

Los humanos hemos construidos puentes desde la prehistoria. Una forma sencilla de puente es un árbol caído colocado entre los bordes que se quieren comunicar. 
tronco

Pero los primeros puentes considerados como obras arquitectónicas capaces de soportar grandes pesos fueron construidos por los romanos gracias a la utilización del arco.

río, acueducto

Las civilizaciones indoamericanas precolombinas utilizaban puentes de  cuerdas suspendidos.

Hamaca

En la Europa medieval el uso de puentes cayó en desuso. Durante las guerras entre las comunidades feudales era conveniente mantenerse aislado, y el puente era más una debilidad que un fortaleza, y no fue sino hasta la época del renacimiento que se comienzan a construir grandes puentes.

Río

En la actualidad contamos con una gran variedad de puentes, algunos de los cuales sobresalen por su belleza, y otros por sus dimensiones.

abismo

¿El puente sobre el mar más largo? El que une los dos lados de la bahía de Hangzhou, situada al sur de Shanghai y que conecta las ciudades de Jiaxing y de Cixi, en China. Mide 36 Km de largo.

Lago Pontchartrain

¿El puente más largo sobre agua dulce? El puente del lago Pontchartrain es en la actualidad el más largo del mundo. Tiene 38.6 km y recorre el lago Pontchartrain de norte a sur conectando la ciudad de Nueva Orleans con Mandeville.

Puente

¿El puente más antiguo? El Clam bridge, construido en un poblado llamado Wicoller, en Lancashier, Inglaterra. Se supone que fue construido en el periodo neolítico, hace aproximadamente 10,000 años.

Puente, Río

¿El puente más alto? El Royal George, cerca de Canon City, Colorado. Catalogado como el que pose mas altura desde el suelo, con unos 321 metros de alto, y unos 270 metros que se le añaden desde él hacia al fondo del precipicio.

Puente más alto

¿Qué es el presente? Un puente entre el pasado y el futuro infinitos.

Infinito, Cielo

¿Qué somos nosotros? Puentes, entre dos generaciones.

Leones, Mamíferos, Cazadores, Animales

¿El más grande constructor de puentes? Jesús, carpintero, constructor de puentes, Rey de reyes y Señor de señores, capaz de construir un puente en el abismo más infranqueable.

Río

Allí donde otros levantan muros, 


Frontera USA Mexico
Jesús construye puentes.

Hombre, Caminando, Puente

jueves, 25 de marzo de 2010


Creer en Dios y el conocimiento cientifico

Dr. Francis Collins. Científico y cristiano.
Edwin Francisco Herrera Paz 
¿Contradice el conocimiento científico a la religión o a la creencia en Dios? Bien, ciencia y religión son dos maneras diferentes de ver la vida. De hecho, el científico que también es creyente debe dividir su mente en dos compartimientos: uno, el compartimiento escéptico, que busca probar las verdades naturales a través del método científico, y el segundo, el compartimiento de relación con Dios, de su fe y su fervor. Dos formas de ver el mundo no necesariamente contradictorias.

Sin embargo e inevitablemente, hay una pequeña franja en la que ciencia y religión se traslapan, y es cuando ambas intentan dar una explicación a la existencia, a la causa primera, es esa frontera tenue que es disputada por la filosofía científica y la filosofía teológica.
Dr. Stephen Hawking
Un área de conflicto es la fe. La fe es la firme convicción de que lo que no se ha hecho se hará, de que lo que ahora no es, mañana será. Para el cristiano la fe en Dios no es solo una creencia, sino un modo de vida. Para el científico no creyente, en cambio, la fe es una falacia, y lo único válido en la realidad es lo que se puede demostrar, y toman esta visión como forma de vida.
El escepticismo implica que el científico no crea en algo a menos que se demuestre su existencia, mientras la fe implica la certeza de que lo que no se ve, existe. Ambas visiones son contradictorias, y los efectos de la fe no se pueden manifestar en un ambiente escéptico. Es por eso que el escepticismo radical no puede coexistir con la fe, y los científicos creyentes nos vemos en la necesidad de compartimentalizar nuestra visión del mundo y aplicar la ciencia únicamente allí donde es necesario brindar una explicación de los fenómenos físicos.
Las religiones no deben tomar los libros sagrados como textos escolares. El génesis, por ejemplo, no es un libro de recetas de “como construir un universo en 7 días”, por lo que no hay motivo para basarse textualmente en las escrituras para negar lo que la ciencia nos tiene que decir sobre, para el caso, la edad del universo, de la tierra y de la vida, o sobre los mecanismos evolutivos. Sin duda Dios para crear el universo y al hombre debió haber utilizado los mecanismos naturales que son revelados por la ciencia moderna. Las explicaciones de fenómenos físicos que subyacen en el origen del las galaxias, las estrellas, la vida y el hombre (entre muchísimos otros temas) pertenecen al terreno de la ciencia.
Por otra parte, la ciencia no comprende el funcionamiento de la fe, y como no puede probarla la niega. Alguien dijo en uno de los blogs científicos (que a veces comento) que “la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia”. Es decir, el hecho de que la ciencia no pueda probar la fe o la existencia de Dios, no son pruebas de su inexistencia. Los creyentes vivimos una vida de fe, y vemos la mano de Dios actuando maravillosamente en nuestras vidas. Vemos como nuestras oraciones de fe se nos responden en la mayoría de las ocasiones. Este amigos míos, es el terreno de la religión, y este terreno no debe ser transgredido por la ciencia.
No me cabe duda que en algún punto de la realidad (que solo es una) ciencia y religión confluyen en un todo infinito.
Lea tambien:
Cosmovisiones
La Evolución de la Fe
¿Contradice el conocimiento científico la creencia en Dios? Habla Francisco J. Ayala, ganador del premio Templeton.

miércoles, 24 de marzo de 2010


Ayer pedí

Ayer, antes de orar, hice un repaso de las cosas que quería pedirle a mi Señor. Una casa. Si, si. Una casa grande. ¿Cómo la quiero? Hace poco revisando el correo electrónico abrí un mensaje con una presentación adjunta en la que se mostraba la lujosa vivienda del golfista estadounidense Tiger Woods. Es exactamente ase tipo de casa el que deseo. Me gusta. Es muy amplia y lujosa, y está cerca del mar.
También necesito un carro. Tengo dos, pero quiero uno último modelo. Una camioneta europea, y adicionalmente un carro deportivo. Lo visualicé. Azul metálico, que brille con el resplandor del sol, una belleza puro músculo. También necesito un quirófano para mi clínica, no solo para tener mayores ganancias, sino también para ayudar a un mayor número de personas: los bienes materiales se disfrutan más cuando se bendice a otros.
Necesito salud y bienestar físico y mental para mí y para mi familia. Que mis hijos estén sanos y sin complicaciones. Necesito también sabiduría para escribir, investigar e impartir mis clases. No me caería mal de aquí a algún tiempo ganar el premio Nobel. ¿O tal vez el Pulitzer? Bueno, para ganar el Pulitzer hay que escribir en ingles, pero quizá un día de estos me anime. Y qué decir de unos, mmm ¿Qué tal diez millones de dólares? Antes pedía uno, pero ya que para Dios es lo mismo uno que diez, mejor pido diez. También pensé en pedir por los pobres del mundo, por los necesitados y por la manumisión de los esclavos, presos por cadenas propias o ajenas.
Y es que no está mal pedir. Los hijos le piden a su padre y el padre, bondadoso, les provee a sus hijos. Jesús en sus enseñanzas dijo: “Pedid, y se os Dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá”, la oración de fe es una de de las fuerzas más poderosas del universo. Muchos dudan de la fe, pero el que duda nunca verá la fe en acción, pues fe y duda son términos opuestos: no puede existir la una en presencia de la otra. Jesús dijo: “Si tan solo vuestra fe fuera del tamaño de una semilla de mostaza…”. Bien, todas esas cosas le pediré al Señor, y el Señor me las dará si pido con fe.
Después de pensar sobre todos esos asuntos me puse a escuchar una alabanza: “con gran poder y gloria” y comencé a orar. Justo en ese momento sentí una presencia especial, una presencia de amor y protección. Pienso que es como la sensación que experimenta dentro del vientre de su madre un niño que no ha nacido aun. En ese instante olvidé todas esas cosas que quería pedir, porque todas las cosas quedaron pequeñas, porque todo queda pequeño cuando se está en su presencia, en la presencia del Dios creador. Y entonces, ya no pedí nada porque en ese instante lo tenía todo. Solo pude decir, “sea tu voluntad, Señor”.

martes, 23 de marzo de 2010


El Plan de Vuelo Divino



Antes de volar del punto A al punto B, el piloto realiza un detallado plan de vuelo. Este incluye: los puertos de despegue y destino, la altitud estimada, el tiempo estimado en ruta, el rumbo, etc. Cuando el piloto toma el avión realiza un minucioso chequeo de la aeronave, las superficies de vuelo, el combustible, los aparatos de medición, etc. El piloto se sube a la aeronave, la enciende y hace un chequeo de los instrumentos, el nivel de aceite, la temperatura, las comunicaciones, las aeroayudas. Ante del despegue continúa el chequeo. Se prueba la potencia del motor, la respuesta de las superficies de vuelo, se regula el barómetro para que concuerde con la presión atmosférica real, etc. El piloto despega según procedimientos ya establecidos. Inclina la nariz y regula la potencia para establecer una tasa de acenso. Al alcanzar la altitud previamente establecida, se establecen un rumbo y velocidad de crucero. Al aproximarse al destino, el piloto reduce la velocidad para establecer una tasa de descenso. A cierta altitud de la pista, el piloto decide si aterrizará o realizará lo que se llama en inglés un go around. Si la altitud y velocidad de la aeronave son las adecuadas, lo que sucede usualmente, el piloto aterriza.

¿Quiere esto decir que un vuelo del punto A al punto B siempre será igual? De ninguna manera. No hay dos vuelos iguales. En algunas ocasiones, las condiciones meteorológicas serán de viento suave y soleado. En otras, habrá viento severo, lateral o de frente, lo que obligará al piloto a realizar las correcciones adecuadas, como cambio de rumbo indicado y potencia. El tiempo del vuelo variará de acuerdo a la presión atmosférica y el viento. Algunas veces, habrá una tormenta en el camino y el piloto tendrá que alterar el rumbo para esquivarla. Durante todo el vuelo, el piloto tendrá que realizar correcciones de tiempo en tiempo, chequeando que todo esté correcto. Deberá reportar su posición en puntos de chequeo previamente determinados. También la omnipresente segunda ley de la termodinámica actuará deteriorando las partes del avión, de tal forma que el piloto tendrá que cambiar alguna pieza dañada antes de aventurarse al horizonte. La aeronave puede ser muy maniobrable y responder a los mandos suavemente, o puede ser una nave extremadamente difícil de dominar. En el primer caso el piloto podrá sacarla de una tormenta fácilmente, en el segundo será más difícil. La cuestión es que hay un número infinito de vuelos posibles, pero todos llevarán a la nave del punto A al punto B.

Pues bien, he aquí la analogía. Usted es la aeronave y Dios es el piloto. Aunque hay un propósito preestablecido, Dios se encuentra realizando pequeñas correcciones permanentemente, imperceptiblemente. De vez en cuando realizará una corrección mayor, una irrupción del mundo espiritual de grandes proporciones que se nos revela en forma de los llamados milagros. La cosmología moderna nos deja entrever que el universo podría estar diseñado para la intervención divina por intermedio de la incertidumbre cuántica. Bastarían ciertas correcciones en la dirección de un electrón u otra particula de cuando en cuando, si se conoce que electrón o que fotón se tiene que alterar (y Dios por supuesto, lo conoce). La amplificación de la señal en el tiempo cambiará los eventos de tal manera que el resultado esté de acuerdo con el plan Divino. Desde luego, el control del universo es infinitamente más complejo que el control de un avión, pero el piloto universal es infinitamente más diestro que el piloto de carne y hueso.

Hace poco, después de encontrarme en silencio y en actitud de reflexión, subí la mirada y le dije a mi cuñada Tatiana: “Soy una veleta”. Mi cuñada, con voz y mirada alarmadas me preguntó: ¿Cómo así? -Si,- le dije en un momento de inspiración supremo. “una veleta llevada por el suave viento divino”. Mi cuñada, que es abogada (como toda mi familia por lo que me llaman “la oveja blanca”), comenzó a discutir sobre el significado de veleta. Me recordó aquella canción que dice “eres una veleta”. La canción se refiere a una veleta, en tono de ofensa, como aquella persona que no sabe lo que quiere, ni tiene idea de adonde va. Entonces que no anduviera diciendo eso por allí porque me iban a confundir con el de la canción. Yo, decidí no discutir. He tomado como actitud de vida nunca discutir con un abogado.



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