Sucesos, Vida de Fe y Cristianismo en Honduras

viernes, 3 de septiembre de 2010


Edwin, a secas

Por: Edwin
Un día no hace mucho me encontré con un amigo de la infancia al que no miraba desde hace bastante tiempo y al que, según me enteraría, le gusta leer lo que escribo. Después de un efusivo abrazo me dijo:
-Edwin, contestame una cosa. ¿Por qué cuando escribís algo lo firmás como Dr. Edwin Francisco Herrera Paz? ¿No sería mucho más práctico y sencillo firmar simplemente  Edwin Herrera? Total, así es como te hemos conocido desde siempre. Imaginate que lo que escribís algún día adquiera fama. ¿Quién se va a acordar de ese nombre tan largo?
Además, tu nombre con todo y apellidos, no solamente es largo sino de lo más común que pueda existir en esta tierra. Verás, hay nombres largos pero raros y difíciles de olvidar. ¿Cómo se llamaba aquel rey de la Biblia? El que se puso a hacer guerras de lodo con los puercos. Mmmm, ¡ya! Nabucodonosor. Ese sí es un nombre elegante-.
Después de tragar saliva y poner cara de chucho* apaleado le dije tratando de excusarme: -Mirá, lo que sucede es que he decidido honrar los apellidos de mis dos padres. En España y en Latinoamérica es común la utilización de ambos apellidos, con el del padre generalmente de primero, y luego el de la madre. Claro, hay algunas excepciones, como en Brasil, en donde el de la madre es primero-.
Mi amigo, con cara de incredulidad me respondió: -Bueno, es una explicación acomodada, para salir del paso. Pero te voy a dar el beneficio de la duda-.
Yo, un poco más desenvuelto le continué explicando: -Bueno, yo sé de nombres verdaderamente largos. Sé, por ejemplo, de un fanático de las películas de James Bond (el famoso agente secreto 007 al servicio de la reina) que se cambió el nombre a “James Dr No From Russia With Love Goldfinger Thunderball You Only Live Twice On Her Majesty’s Secret Service Diamonds Are Forever Live And Let Die The Man With The Golden Gun The Spy Who Loved Me Moonraker For Your Eyes Only Octopussy A View To A Kill The Living Daylights Licence To Kill Golden Eye Tomorrow Never Dies The World Is Not Enough Die Another Day Casino Royale Bond”. Es decir, su nombre recopila todas las películas del mencionado personaje. No creo que haya en el mundo un nombre más largo. 
¿Sabías que en Europa algunas familias, como muchas pertenecientes a la realeza, continúan con la antigua tradición de utilizar todos los apellidos de todos sus ancestros? ¡Esa sí es gente con pedigrí! ¿Te imaginás utilizar 20 apellidos diferentes? Si yo utilizara todos los apellidos de los ancestros que conozco, no pasarían de cuatro y me firmaría “Edwin Francisco Herrera Doninelli Paz Guerra.”
Otros se ponen todos los nombres de sus ancestros. Muchos intelectuales y artistas famosos lo han hecho, ya que esa ha sido la tradición. Para el caso, ¿Sabés como se llamaba el padre del positivismo que actualmente conocemos como Augusto Comte? Nada menos que Isidore Auguste Marie François Xavier Comte-.
En ese momento ya había captado la atención de mi amigo, y entonces me preguntó: -¿No crees que es la madre la que se merece el primer apellido? O sea, la madre es segura, mientras que el padre… -
-Claro, en eso tenés razón. Los genetistas decimos que de la madre no se duda. Además, la madre proporciona a la descendencia una mayor cantidad de material genético. A los varones les da el cromosoma X, que tiene una cantidad mucho mayor de genes que el cromosoma Y, transferido por el padre. También es la madre la que proporciona al hijo el material genético que se encuentra en las mitocondrias. Definitivamente la madre se merecería heredar el primer apellido-.
-Bueno, Edwin. Casi me has convencido. Pero ¿por qué usas el “Dr.” Antes de tu nombre? ¿No es eso un poco pretencioso-?
-No, lo que pasa es que la gente me conoce como El Doctor. Tengo ese problema. Donde quiera que vaya e independientemente del grupo al que pertenezca, se refieren a mí como  “El Doctor”, como si ese fuera mi nombre. A este fenómeno no le he encontrado explicación. Generalmente, pocos recuerdan mi nombre de pila. Puede haber en el grupo otros médicos a los que la gente se refiere como el Dr. Fulano de tal, pero a mí me conocen simplemente como “El Doctor”, algo sumamente extraño y a veces incómodo pues me parece que están hablando de mi como si se tratara de algún científico loco tratando de conquistar al mundo. Entonces, como no sé si la gente que lee lo que escribo se acordará de mi nombre le agrego el Dr., para que cuando esto pase hablen del “último artículo del Doctor”-.
Me despedí de mi amigo quien quedó satisfecho con la explicación (creo). Sin embargo debo reconocer que yo no me convencí para nada a mí mismo, y es por eso que decidí firmar de hoy en adelante como “Edwin”, a secas :(
*Chucho: Apelativo de cariño con el que nos referimos los hondureños al mejor amigo del hombre: el perro.
Lea también:

lunes, 23 de agosto de 2010


La lógica a los ocho años




A continuación les relato una corta plática que sostuve con mi hija de 8 años hace unos minutos.
Hija: Papá, ¿puedo ir al gimnasio?
Yo: Si, cuando tu mamá venga.
Hija: ¿Qué está haciendo?
Yo: Comprando los libros de la escuela. Tú y tus hermanos comienzan las clases la próxima semana.
Hija: ¡Que aburrido!
Yo: ¿La escuela te parece aburrida? ¿Sabías que en nuestro país hay muchos niños que no pueden ir a la escuela?
Hija: Me gustaría ser uno de esos niños.
Yo: ¿Queeeeee?
Hija: A mis hermanos no les gusta la escuela. Yo no creo que haya algún niño al que le guste la escuela. ¿A ti te gustaba la escuela cuando estabas pequeño?
Yo: Eeeeeh, si. Bueno, realmente no.
Hija: ¿Ya ves que ni a ti te gustaba? Creo que al único que le ha gustado la escuela es al que la inventó. ¿Tú sabes si el que inventó la escuela era chiquito o grande?
Yo: Ya estaba grande, creo.
Hija: Pero el que inventó la escuela no sabía nada –en ese momento mi hija hace un gesto de ¡obvio y lógico, papá!
Yo: No te entiendo
Hija: Él pobre nunca tuvo una escuela a donde ir.
Yo: Mmmm, buen punto…

jueves, 22 de abril de 2010


No estás deprimido

Este vídeo me pareció tan bueno que decidí aprehenderlo, apropiarmelo y luego compartirlo con usted. Espero que lo disfrute.

lunes, 12 de abril de 2010


Las relaciones son los puentes de Dios
































Por: Edwin Francisco Herrera Paz
Pienso que la entrada anterior de este blog denominada "Puentes", una metáfora en la que muestro al Maestro Jesús nuestro Señor como constructor de puentes, merece una explicación mas a fondo, y aquí se las ofrezco.
En el mismo instante de la creación –el llamado big bang por la física moderna- toda la materia y la energía se encontraban en un estado de infinita densidad. Las cuatro fuerzas de la naturaleza (fuerza fuerte, fuerza débil, fuerza electromagnética y fuerza gravitacional) formaban una única superfuerza. A medida que el universo se enfriaba antes del primer segundo, la energía se condensó en un plasma de partículas (fermiones y bosones). Los fermiones se diferenciaron en electrones y quarks (y otros). Los quaks se relacionaron de a tres para formar protones y neutrones, los que a su vez se relacionaron con los electrones para formar átomos de hidrógeno.
Después del primer segundo de la creación el universo ya contaba con las leyes fundamentales que lo regirían. Las cuatro fuerzas se separaron para dominar diferentes escalas espaciales. Poco a poco, los átomos de hidrogeno se fusionaron para formar átomos de helio. Los átomos de helio e hidrogeno que formaban las nubes de polvo se relacionaron para formar conglomerados que se condensarían y formarían las estrellas de primera generación. Las estrellas se relacionaron entre sí para formar galaxias, y dentro de cada estrella la complejidad de las relaciones de las partículas subatomicas fue en aumento hasta formar elementos más pesados, incluidos el oxigeno, y el carbono.
En las estrellas y planetas, los átomos se relacionaron entre sí para formar compuestos químicos, como el metano y el dióxido de carbono. En la tierra, los compuestos químicos se relacionaron para formar motores moleculares, los que a su vez se relacionaron para formar pequeños aparatos con funciones especiales, los que se relacionaron para formar células. Las células se relacionaron para formar organismos pluricelulares simples. A medida que aumentaba la complejidad de las relaciones celulares, diferentes partes se diferenciaban para constituir órganos, los que se relacionaban para formar organismos complejos. Los organismos complejos llamados humanos se relacionan para formar instituciones, las que a su vez se relacionan para formar sociedades complejas.
Cada una de las cuatro fuerzas cumple su función en el universo, relacionando la materia de diversas formas: las fuerzas débil y fuerte a nivel atómico y subatómico, la fuerza electromagnética a nivel molecular, y la gravitación a nivel estelar y galáctico. La acción de todas las fuerzas está orquestada para formar complejidad, para organizar la materia en diferentes niveles.
Los seres humanos se relacionan de diferentes maneras, sin embargo el amor y la cooperación son las relaciones que nos aglomeran para formar familias y tribus, y de allí en adelante corporaciones, barrios, ciudades, países y comunidades de países. Las relaciones son muchas veces más importantes que los individuos, ya que forman la estructura, el andamio en el que se desarrollan los sistemas. Los individuos son efímeros, pero las relaciones mantienen la identidad de los miembros aunque estos, con el tiempo, ya no sean los mismos. Por eso el principio enseñado por Jesús a sus discípulos: Ámense los unos a otros como yo los he amado (Juan 13:34). Jesús sabe de la importancia de las relaciones pues el universo de su padre está construido de ellas.
¿Y que son las relaciones sino puentes? El hacedor del universo es un constructor de puentes. Puentes que forman la materia, las estrellas, los planetas y galaxias; puentes que forman vida y complejidad, y puentes de amor, aceptación, tolerancia y perdón. Jesús vino a esta tierra hecho hombre para que recuperásemos nuestra relación con el Padre. Es decir, construyó un puente entre el Padre todopoderoso y nosotros, humanos simples, mortales, imperfectos y caídos.
Por eso las relaciones son puentes: los puentes de Dios.

sábado, 3 de abril de 2010


Puentes

hombre, pasadizo, selva


Por: Edwin Francisco Herrera Paz

La habilidad para diseñar y construir puentes es una maravillosas características del ser humano. Wikipedia define el termino puente como una construcción, por lo general artificial, que permite salvar un accidente geográfico o cualquier otro obstáculo físico como un río, un cañón, un valle, un camino, una vía férrea, un cuerpo de agua, o cualquier obstrucción.

Los humanos hemos construidos puentes desde la prehistoria. Una forma sencilla de puente es un árbol caído colocado entre los bordes que se quieren comunicar. 
tronco

Pero los primeros puentes considerados como obras arquitectónicas capaces de soportar grandes pesos fueron construidos por los romanos gracias a la utilización del arco.

río, acueducto

Las civilizaciones indoamericanas precolombinas utilizaban puentes de  cuerdas suspendidos.

Hamaca

En la Europa medieval el uso de puentes cayó en desuso. Durante las guerras entre las comunidades feudales era conveniente mantenerse aislado, y el puente era más una debilidad que un fortaleza, y no fue sino hasta la época del renacimiento que se comienzan a construir grandes puentes.

Río

En la actualidad contamos con una gran variedad de puentes, algunos de los cuales sobresalen por su belleza, y otros por sus dimensiones.

abismo

¿El puente sobre el mar más largo? El que une los dos lados de la bahía de Hangzhou, situada al sur de Shanghai y que conecta las ciudades de Jiaxing y de Cixi, en China. Mide 36 Km de largo.

Lago Pontchartrain

¿El puente más largo sobre agua dulce? El puente del lago Pontchartrain es en la actualidad el más largo del mundo. Tiene 38.6 km y recorre el lago Pontchartrain de norte a sur conectando la ciudad de Nueva Orleans con Mandeville.

Puente

¿El puente más antiguo? El Clam bridge, construido en un poblado llamado Wicoller, en Lancashier, Inglaterra. Se supone que fue construido en el periodo neolítico, hace aproximadamente 10,000 años.

Puente, Río

¿El puente más alto? El Royal George, cerca de Canon City, Colorado. Catalogado como el que pose mas altura desde el suelo, con unos 321 metros de alto, y unos 270 metros que se le añaden desde él hacia al fondo del precipicio.

Puente más alto

¿Qué es el presente? Un puente entre el pasado y el futuro infinitos.

Infinito, Cielo

¿Qué somos nosotros? Puentes, entre dos generaciones.

Leones, Mamíferos, Cazadores, Animales

¿El más grande constructor de puentes? Jesús, carpintero, constructor de puentes, Rey de reyes y Señor de señores, capaz de construir un puente en el abismo más infranqueable.

Río

Allí donde otros levantan muros, 


Frontera USA Mexico
Jesús construye puentes.

Hombre, Caminando, Puente

jueves, 25 de marzo de 2010


Creer en Dios y el conocimiento cientifico

Dr. Francis Collins. Científico y cristiano.
Edwin Francisco Herrera Paz 
¿Contradice el conocimiento científico a la religión o a la creencia en Dios? Bien, ciencia y religión son dos maneras diferentes de ver la vida. De hecho, el científico que también es creyente debe dividir su mente en dos compartimientos: uno, el compartimiento escéptico, que busca probar las verdades naturales a través del método científico, y el segundo, el compartimiento de relación con Dios, de su fe y su fervor. Dos formas de ver el mundo no necesariamente contradictorias.

Sin embargo e inevitablemente, hay una pequeña franja en la que ciencia y religión se traslapan, y es cuando ambas intentan dar una explicación a la existencia, a la causa primera, es esa frontera tenue que es disputada por la filosofía científica y la filosofía teológica.
Dr. Stephen Hawking
Un área de conflicto es la fe. La fe es la firme convicción de que lo que no se ha hecho se hará, de que lo que ahora no es, mañana será. Para el cristiano la fe en Dios no es solo una creencia, sino un modo de vida. Para el científico no creyente, en cambio, la fe es una falacia, y lo único válido en la realidad es lo que se puede demostrar, y toman esta visión como forma de vida.
El escepticismo implica que el científico no crea en algo a menos que se demuestre su existencia, mientras la fe implica la certeza de que lo que no se ve, existe. Ambas visiones son contradictorias, y los efectos de la fe no se pueden manifestar en un ambiente escéptico. Es por eso que el escepticismo radical no puede coexistir con la fe, y los científicos creyentes nos vemos en la necesidad de compartimentalizar nuestra visión del mundo y aplicar la ciencia únicamente allí donde es necesario brindar una explicación de los fenómenos físicos.
Las religiones no deben tomar los libros sagrados como textos escolares. El génesis, por ejemplo, no es un libro de recetas de “como construir un universo en 7 días”, por lo que no hay motivo para basarse textualmente en las escrituras para negar lo que la ciencia nos tiene que decir sobre, para el caso, la edad del universo, de la tierra y de la vida, o sobre los mecanismos evolutivos. Sin duda Dios para crear el universo y al hombre debió haber utilizado los mecanismos naturales que son revelados por la ciencia moderna. Las explicaciones de fenómenos físicos que subyacen en el origen del las galaxias, las estrellas, la vida y el hombre (entre muchísimos otros temas) pertenecen al terreno de la ciencia.
Por otra parte, la ciencia no comprende el funcionamiento de la fe, y como no puede probarla la niega. Alguien dijo en uno de los blogs científicos (que a veces comento) que “la ausencia de pruebas no es prueba de ausencia”. Es decir, el hecho de que la ciencia no pueda probar la fe o la existencia de Dios, no son pruebas de su inexistencia. Los creyentes vivimos una vida de fe, y vemos la mano de Dios actuando maravillosamente en nuestras vidas. Vemos como nuestras oraciones de fe se nos responden en la mayoría de las ocasiones. Este amigos míos, es el terreno de la religión, y este terreno no debe ser transgredido por la ciencia.
No me cabe duda que en algún punto de la realidad (que solo es una) ciencia y religión confluyen en un todo infinito.
Lea tambien:
Cosmovisiones
La Evolución de la Fe
¿Contradice el conocimiento científico la creencia en Dios? Habla Francisco J. Ayala, ganador del premio Templeton.

miércoles, 24 de marzo de 2010


Ayer pedí

Ayer, antes de orar, hice un repaso de las cosas que quería pedirle a mi Señor. Una casa. Si, si. Una casa grande. ¿Cómo la quiero? Hace poco revisando el correo electrónico abrí un mensaje con una presentación adjunta en la que se mostraba la lujosa vivienda del golfista estadounidense Tiger Woods. Es exactamente ase tipo de casa el que deseo. Me gusta. Es muy amplia y lujosa, y está cerca del mar.
También necesito un carro. Tengo dos, pero quiero uno último modelo. Una camioneta europea, y adicionalmente un carro deportivo. Lo visualicé. Azul metálico, que brille con el resplandor del sol, una belleza puro músculo. También necesito un quirófano para mi clínica, no solo para tener mayores ganancias, sino también para ayudar a un mayor número de personas: los bienes materiales se disfrutan más cuando se bendice a otros.
Necesito salud y bienestar físico y mental para mí y para mi familia. Que mis hijos estén sanos y sin complicaciones. Necesito también sabiduría para escribir, investigar e impartir mis clases. No me caería mal de aquí a algún tiempo ganar el premio Nobel. ¿O tal vez el Pulitzer? Bueno, para ganar el Pulitzer hay que escribir en ingles, pero quizá un día de estos me anime. Y qué decir de unos, mmm ¿Qué tal diez millones de dólares? Antes pedía uno, pero ya que para Dios es lo mismo uno que diez, mejor pido diez. También pensé en pedir por los pobres del mundo, por los necesitados y por la manumisión de los esclavos, presos por cadenas propias o ajenas.
Y es que no está mal pedir. Los hijos le piden a su padre y el padre, bondadoso, les provee a sus hijos. Jesús en sus enseñanzas dijo: “Pedid, y se os Dará. Buscad y hallaréis. Llamad, y se os abrirá”, la oración de fe es una de de las fuerzas más poderosas del universo. Muchos dudan de la fe, pero el que duda nunca verá la fe en acción, pues fe y duda son términos opuestos: no puede existir la una en presencia de la otra. Jesús dijo: “Si tan solo vuestra fe fuera del tamaño de una semilla de mostaza…”. Bien, todas esas cosas le pediré al Señor, y el Señor me las dará si pido con fe.
Después de pensar sobre todos esos asuntos me puse a escuchar una alabanza: “con gran poder y gloria” y comencé a orar. Justo en ese momento sentí una presencia especial, una presencia de amor y protección. Pienso que es como la sensación que experimenta dentro del vientre de su madre un niño que no ha nacido aun. En ese instante olvidé todas esas cosas que quería pedir, porque todas las cosas quedaron pequeñas, porque todo queda pequeño cuando se está en su presencia, en la presencia del Dios creador. Y entonces, ya no pedí nada porque en ese instante lo tenía todo. Solo pude decir, “sea tu voluntad, Señor”.
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